COPLAS, CANTAS Y CANTADURÍAS
Parecía un día típico de diciembre en Tibasosa, de alegría, sol, música y fraternidad, que se haría distinto con las múltiples voces que le cantan a la vida y hacen de la copla otro testimonio de nuestra tierra. Poco a poco fueron arrimando copleros y copleras de Tuta, Sogamoso, Mongua, Tunja, Nobsa y Duitama; el parque se vestía de colores, ruana, sombrero, cotizas, hilanderas, músicos, bailadoras, grandes y chicos que mostraban la sonrisa y tantica picardía de la buena, de la que encanta.
(Diciembre de 2015). Al tiempo el cielo se fue toldando, el día se puso gris y las primeras gotas anunciaban que no solo lloverían coplas sino también agua bendita. Y así se la pasó todo el domingo, pero tanto niños como adultos no tuvieron impedimiento y uno a uno fue pasando por la tarima para echarse unas coplas; unas cantadas, otras recitadas; unas leídas, otras de memoria; unas aprendidas, otras improvisadas; unas inéditas, otras de las que por ahí se escuchan; unas bien rimadas, otras descopladas; pendencieras, de amores, políticas, de actualidad, enamoradas, mentirosas, exageradas, cojas, de doble sentido, de matrimonio, de suegras, todas sonaron y le pusieron la alegría al día.
Los que quisieron ver de cerca el evento en el Parque, buscaron refugio bajo los techos, o las carpas, algunos demostraron que ni la lluvia los espanta y la recibieron con satisfacción. Muchos otros siguieron el evento a través del sonido en línea por internet o desde la radio convencional que se dejaba amplificar por las veredas, las casas, las calles y las tiendas del pueblo.
Abrieron el encuentro las niñas y los niños. Un talento que viene heredado y hay esperanza que pueda mantenerse. Luego vino la música campesina, “Los Liones de la Carranga” empezaron a armar la jurrusca, pues entre guitarra, requinto, guacharaca , tiple, canción y copla, no faltó el que sacó pareja y se echó su bailadita bajo la lluvia en el Parque. Buenas cantas se echaron estos artesanos musicales, expertos en amenizar los tradicionales “Bailes de San Pascual”, típicos en la Provincia de Sugamuxi, en Boyacá.
Luego los adultos, hombres y mujeres, de sonrisa amplia y voz fuerte. Alpargatas, sombreros, monteras, ruanas, pañolones, cotizas, bordones, pañoletas, mochilas, calabazos, canastos, trenzas, de todos los colores y muchas alegrías, unos silbando, otras hilando la lana, agarraron el micrófono y demostraron como se le canta a la vida. Incluso Don Ismael se trajo a la familia y montó sobre la tarima la escenografía de su rancho, el fogón, la mujer hilandera, la muestra artesanal y la preparación de las habas tostadas. Una fiesta muy nuestra, con sabor boyacense.
Pasada esta presentación y mientras el pueblo permanecía nublado y regado por la llovizna, había que darle paso a la “Jurrusca”, pues “copla sin carranga no es copla” y “carranga sin baile no es carranga”, así que al ritmo de meregues, rumbas y torbellinos arrancó el concurso de Baile Carranguero por parejas. Otra muestra de nuestra identidad que dió hasta para aquello que el mismo Velosa menciona “Y abran campo que ahí voy yo, y cuidadito me empujan, que bailando en una pata a mi ya nadie me estruja…”.
Ya que “lo bailao nadie nos lo quita”, llegó la parte decisiva: Cinco copleros: Juan Gabriel Becerra, Dora Inés Gutiérrez, Ismael Carreño. Ernestina Camargo y Fredy León, debían mostrar su alma coplera echando cantas improvisadas sobre temas que escogían al azar. De ciclismo, la feijoa, Tibasosa, la papa y la mujer tibasoseña, cinco temas, cinco copleros y otras coplas que se fueron al viento, abriéndose paso entre la lluvia.
Y se abrió el día o por le menos escampó para que Nelson Millán, de “Juglaría Teatro” alistará el escenario e hiciera la representación del relato “El Pedimento” del maestro Jorge Velosa. Sin lluvía las gradas se colmaron, se vió la gente salir de todas partes y se juntaron para apreciar, reir y aplaudir una puesta en escena sensacional, que de paso cerraba el Encuentro pa´la Copla “La Copla ConVida”. Y antes de cerrar el telón, la premiación y entrega de las estatuillas de “Rey Coplero Infantil”, “Reina Coplera”, “Rey Coplero” y Ganadores del Baile carranguero. Muchos aplausos, mucha copla, un testimonio de la identidad boyacense que celebró la vida y para que no quede ninguna duda, se vino sobre Tibasosa un tremendo aguacero que da certezas de las buenas cosechas que tendremos en lo que se avecina.



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